martes, 17 de junio de 2014

LA CASA PÚRPURA

No tengo capacidad de ahorro
Pero con el salario de mi trabajo vacío
Compraré una alfombra,
No tan cara, pero linda, de lana,
Quizás nueva
Para rodar protegidos junto a mi hijo
Por el parqué de la casa púrpura.
La desenvolveremos custodiados
Por el fantasma de Armando Rubio,
Entre el sofá y el computador,
Con la promesa de abrir los libros
Que ha dejado en Bueras no por descuido,
Pues cada vez que se acuerda
Me exige historias dibujadas
Y yo me aprovecho y se las cambio
Por besos de colores
Que me regresan la verdad.